miércoles, 20 de abril de 2011

El extraño

 
Yo me nutro de errores y de sangre,
jamás podré tener otro retrato
que este casi saber, este conato

de amor en la mitad de una masacre.


¿Hacia dónde camino? Es lo de menos.

Camino, que ya es mucho, y rompo el paso.

Mi sed ya no tendrá forma de vaso

sino de voz impura, aliento lleno.


He cambiado el escudo por la duda
y apenas reconozco mis heridas:

no es la piel, es el tiempo lo que muda.


Dejaré las limpiezas conocidas

por otras suciedades más desnudas

que consigan arder como dos vidas.


- Extrañezas, en "Década"
Andrés Neuman. -


[Photo: Amandine Paulandré Flickr]

martes, 19 de abril de 2011

Si no la tienes, imita la fe / Gurdjieff, 16


Tened siquiera una palabra amable,
una mirada complaciente, dulce,
un abierto ademán, un claro signo,
algo que me recuerde, que me diga,

que el hombre no ha dejado

de estar entre los hombres.

-Rafael Alberti-

[Photo: jaime m Flickr]

martes, 12 de abril de 2011

Exceso de visión

 
Hans miraba la figura de Sophie y no sabía qué entender. Su vista balbuceaba y parpadeaban sus labios, se le nublaba la boca y se le hacían agua los ojos. Así que optó por apretar todo aquello que no lograba contemplar. Se acercó, se aferró a ella y sintió que sus sentidos se reconciliaban, que en el lugar del enigma se imponía el acto. Ahora, sin distancia, conseguía aprehender la presencia imaginada y posible de Sophie, que tiritaba sin miedo y suspiraba sin romanticismo.


- "El viajero del siglo",
Andrés Neuman. -

[Photo: Lina Scheynius Flickr]

jueves, 7 de abril de 2011

Crea.ti.vida.d

Sólo quien está preparado para todo, quien no excluye nada, ni lo más enigmático, vivirá la relación con otro como algo vivo y agotará él mismo su propia existencia.

Es mucho más humana aquella inseguridad llena de peligros que impulsa a los prisioneros de las historias de Poe a palpar las formas de sus horribles mazmorras y a no querer esquivar el horror indecible de su estancia.


Si tiene terrores, son nuestros terrores, si tiene abismos, esos abismos son nuestros, si se presentan peligros, tenemos que intentar amarlos.

Quizás todos los dragones de nuestra vida son princesas que sólo esperan el momento de vernos bellos y valientes. Quizás todo lo terrible es en el fondo lo desamparado que requiere nuestra ayuda.


La enfermedad es el medio con que un organismo se libera de lo que le es extraño; sólo hay que ayudarle a estar enfermo, hacer que la enfermedad se declare, pues eso es su progreso.

Y sobre los sentimientos: son puros todos los sentimientos que le concentran en sí mismo y le elevan; impuro es el sentimiento que únicamente concentra una parte de su ser y de esa manera lo distorsiona.

Toda elevación es buena mientras transcurra por toda su sangre, mientras no sea borrachera, ni turbiedad, sino alegría transparente hasta el fondo.

"Cartas a un joven poeta",
Rainer María Rilke.

[Photo: Lina Scheynius Flickr]

jueves, 31 de marzo de 2011

Des.apego

No nos liberamos de aquello que nos traba sin perder al mismo tiempo aquello sobre lo que nuestras fuerzas podrían actuar.



"La insurrección que viene",
Comité Invisible.

[Photo: maguaphotos Flickr]


sábado, 26 de marzo de 2011

Sex


"Una imperiosa sensación de luz mana de su cabeza hacia la mía. Y yo empiezo a emitir una luz comparable. Mi visión se difumina en un brillo que me ciega; mi cuerpo se disuelve en pura luz. No veo nada más que luz, no oigo nada, no siento nada concreto; pero toda mi sangre baila y todos mis poros emiten resplandor, y las arañas de los armarios o las hormigas del suelo deben de llenarse de alegría al recibir todo ese amor desbordante".

-Anónimo-

[Photo: maguaphotos Flickr]

miércoles, 23 de marzo de 2011

La privamera

 
Mi alegría tiene algo salvaje, fiero, en ruptura con toda decencia, toda conveniencia, toda ley. Por ella regreso al balbuceo de la infancia, pues no presenta a mi espíritu sino novedad. Necesito inventarlo todo, palabras y gestos; nada del pasado satisface ya mi amor. Todo en mí se abre, se asombra; me late el corazón; una sobreabundancia de vida me sube a la garganta como un sollozo. Ya no sé nada; es una vehemencia sin recuerdos y sin arrugas.


-Diario,
André Gide.-


[Photo: zenog Flickr]